¿Qué comen los crustáceos?

Los crustáceos son animales artrópodos invertebrados, lo que significa que disponen de cuerpo y patas articulados.

Son especies acuáticas, habitan en playas, océanos, lagos, ríos y son necesarios para el desarrollo de los ecosistemas.

Existen más de 65 mil especies, entre las cuales se incluyen algunas muy conocidas, como cangrejos, langostinos, langostas de mar, cangrejos de río, etc.

También existe una gran cantidad de crustáceos microscópicos.

Alimentación

Algunas especies de crustáceos se alimentan de microorganismos y detritos orgánicos que se encuentran en suspensión en el agua. Otras especies son carnívoras, como los cangrejos, que comen peces, animales muertos y otros crustáceos menores.

Su aparato digestivo destaca por ser bastante sencillo, ya que suele estar formado por un simple tubo recto. La mayoría hace la digestión a través de un órgano similar a la molleja de las aves, que funciona como triturador de la comida. Otros tienen glándulas digestivas de forma espiral que absorben los nutrientes.

Características

La variedad de tamaños de los crustáceos es tremenda. Existen especies que miden menos de 0,1 mm, mientras que otras pueden llegar a medir casi 4 metros.

A pesar de que la gran mayoría de los crustáceos son acuáticos, también se encuentran algunos que hacen vida terrestre, otros son sésiles – que están sujetos al sustrato –, y otros incluso son parásitos.

Algunas de las especies de crustáceos que viven en la actualidad no han presentado ningún tipo de evolución desde el periodo triásico – hace 200 millones de años –.

El cuerpo de los crustáceos se divide en tres partes: la cabeza, el tórax y el abdomen, a pesar de que algunas especies tienen la cabeza y el tórax unidos.

Reproducción

La mayor parte de los crustáceos presentan sexos separados. Los percebes, por ejemplo, son monoicos aunque, a pesar de disponer de ambos sexos, suelen realizar la fecundación cruzada. Esta capacidad les permite, como último recurso, recurrir a la autofecundación.

Existen otros crustáceos que van cambiando de sexo según envejecen, y muchos de ellos llevan a cabo conductas de cortejo complejas. Los machos incluso pueden llegar a pelear por a una hembra.

Normalmente es la hembra la que se encarga de proteger los huevos después del proceso de fecundación, hasta que alcanzan la fase larvaria.

Algunos crustáceos tienen un desarrollo directo, es decir, del huevo sale un individuo ya similar al adulto. Sin embargo, la mayoría de las especies sufren un desarrollo indirecto, siendo primero larvas que van evolucionando hasta su etapa de madurez.

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