¿Qué comen los guepardos?

Los guepardos o chitas, como también son conocidos, pertenecen a la familia de los felinos.

Es el animal más veloz del mundo. Cuando corre puede alcanzar velocidades mayores a 115 km/h gracias al ligero peso de su cuerpo, que va desde los 40 hasta los 70 kilos.

Alimentación

Los guepardos son carnívoros y cazan a sus presas durante las horas nocturnas. Su dieta consiste en gacelas, impalas, conejos, jabalíes, antílopes, ñúes y cebras juveniles, a quienes cazan por medio de la asfixia y estrangulamiento.

Antes de lanzarse a por sus víctimas suelen observarlas a una distancia de 50 metros y desde lo alto de los árboles. Cuando ya están listos, aumentan la velocidad hasta atrapar a su presa. Durante el año pueden capturar unas 200 ó 300 presas.

Características

Los guepardos tienen una cabeza pequeña, orejas cortas y poseen las patas más largas en proporción al resto de cuerpo.

La diferencia con otros felinos es una línea negra que les nace entre los ojos y les baja hasta el hocico. Este detalle no es fortuito, pues les permite evitar los resplandores del sol, mejorando así su visión.

Una de las características que diferencia a los guepardos de otros felinos son sus garras, que solo son retráctiles hasta los seis meses de vida.

Su cola es larga, característica que le permite mantener el equilibrio cuando corre a grandes velocidades.

Están perfectamente adaptados a las carreras: su corazón, el sistema vascular, los pulmones y las glándulas suprarrenales son de dimensiones superiores a las normales, lo que les permite soportar esfuerzos violentos e imprevistos. En pocos segundos son capaces de pasar de la total inmovilidad a correr a una velocidad de 75 km/h.

Hábitat

Estos animales habitan en estepas y sabanas. Se pueden encontrar guepardos fácilmente en las selvas de África y Medio Oriente, hasta la India.

Reproducción

La fase de apareamiento ocurre entre los meses de enero y marzo. La gestación puede durar entre 84 y 95 días y nacen de 2 a 4 crías.

El tránsito de la vida en familia a la vida adulta es progresivo y diferente según el sexo.

Una vez adquieren las técnicas necesarias para sobrevivir y alcanzan la madurez suficiente, la madre los rechaza, lo que suele provocar que hermanos de una misma camada permanezcan juntos cazando en grupo y compartiendo las presas durante un tiempo.

Poco a poco las hembras jóvenes irán abandonando la manada una a una para vivir por su cuenta y en soledad. Será únicamente en la temporada de celo cuando interrumpirán esa soledad para aparearse.

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